Observatorio de Desigualdades en la Salud

Los altos cargos de la ciencia siguen siendo un coto masculino PDF Imprimir E-mail

elperiodico.es 01.03.2010she

Las mujeres europeas han irrumpido en las carreras científicas en las tres últimas décadas y en algunos casos ya han superado numéricamente a los varones, pero su presencia en la investigación profesional y en los puestos de mando sigue anclada en porcentajes impropios de una sociedad igualitaria. En definitiva, aún son minoritarias las jefas de departamento, las catedráticas y las empresarias del ámbito tecnológico. «Es un desperdicio de talento que Europa no se puede permitir», critica el estudio She Figures, publicado por la Comisión Europea (CE).

El estudio destaca algunos datos. Por ejemplo, el número de mujeres que se doctoran prácticamente ha igualado al de varones, pues ya suponen el 45% del total, frente al 39% del 2003, y ya han tomado ventaja en ciencias agrícolas, veterinaria y casi todas las áreas de salud, como sucede claramente en España (59%). Sin embargo, el peso universitario se esfuma al concluir la carrera. La CE lo llama «segregación vertical».
Para fomentar las vocaciones científicas en las jóvenes, 16 destacadas investigadoras catalanas se han ofrecido a relatar su experiencia en una conferencia organizada por la Associació Catalana de Comunicació Científica (ACCC) en Barcelona (centro cívico Les Corts, hasta el 10 de marzo). Las científicas pertenecen al ámbito público y a la empresa privada; al mundo de la salud, la ingeniería o la arqueología; trabajan no solo en Barcelona, sino también en Girona o Lleida... «Intentamos reflejar el papel fundamental que las mujeres desempeñan en el progreso de la ciencia actual –afirma Raül Torán, secretario técnico de la exposición–. Y al mismo tiempo queremos demostrar que se trata de mujeres normales, activas, con familia, hijos y aficiones como el fútbol, la ópera y el rock, la escalada, el esquí o la realización de documentales».

UNA MAGNÍFICA OCASIÓN / Una de las investigadoras participantes en la exposición, la paleoclimatóloga Isabel Cacho, resume: «Nuestra profesión permite pensar, crear... Todo un lujo que vale la pena». La física Teresa Puig se pronuncia en la misma línea: « Aunque se pasa por momentos difíciles, creo que la ciencia es una magnífica ocasión para mejorar el mundo». La neurobióloga Mara Dierssen, madre de cuatro hijos, opina sin ambajes: «Para poder conciliar la vida familiar e investigadora es fundamental que tu pareja sea una persona inteligente que acepte que tu trabajo es igual de valioso que el suyo. Vivir en familia en un proyecto común». También los compañeros de trabajo son fundamentales. «Hay algunos científicos que no soportan ser dirigidos por una mujer», comenta otra de las investigadoras de la exposición.
Las mujeres representan el 30% de los investigadores europeos, prosigue el informe de la CE, aunque los datos de distribución no indican nada bueno: son el 39% en las plantillas de los institutos públicos y el 37% en la educación superior, pero solo el 19% en el sector privado. La presencia femenina aumenta en todos los ámbitos a un ritmo superior al de los varones (6,3% frente a 3,7%), prosigue el estudio, pero a este paso deberán pasar varias décadas para alcanzar una situación equilibrada. En España había en el 2006, último año con datos disponibles, 126.000 varones y 75.000 mujeres en niveles de investigación superior.

TAMBIÉN HUMANIDADES / Cuanto mayor es el nivel de responsabilidad, menor es la presencia de mujeres. No hay excepciones en Europa. Incluso en las carreras de humanidades, donde las mujeres son mayoritarias, el profesorado de sexo femenino se limita al 27%. Claro está que el porcentaje se reduce al 7% en las facultades de ingenierías. Además, únicamente el 13% de los centros investigadores y el 9% de las universidades cuentan con una mujer al frente, y solo son mujeres el 22% de los miembros de los consejos de administración en las grandes empresas.

Más información: